Antonio Ramiro Chico
Cronista Oficila de la Puebla y Villa de Guadaupe
Visita del Papa León XIV
Para cualquier fiel cristiano, poder participar de un viaje papal siempre es una gran satisfacción,
por lo que supone de renovación de tu propia fe. Esa sensación fue la que
experimentamos mi esposa y yo cuando el día 7 de junio de madrugada nos
dirigimos hacia la Plaza de Cibeles para asistir a la celebración de la
festividad del Corpus Christi, que este año presidía SS. León XIV, concretamente
al sector “Y6”, situado en el Paseo del Prado, a escasos quinientos metros del
sitial que levantaron delante del actual
Ayuntamiento de Madrid, con motivo de la
visita del Papa a España.
Al igual que el Miliarium Aureum del emperador Augusto marcaba el “kilómetro cero”
del Imperio romano, origen de la famosa frase popular “todos los caminos conducen a Roma”, en esta
ocasión todas las calles y avenidas de Madrid, así como sus líneas de metros y
autobuses tenían ese día un destino común, especial y único, la Plaza de la
diosa Cibeles.
Ver y compartir los rostros y miradas de
niños y jóvenes, adultos y mayores con esa alegría tan limpia y profunda que
sus propios ojos proyectaban a medida que nos íbamos acercando a la parada de Príncipe de Vergara, punto final del viaje
en metro, era como una inmensa ola que
todo lo inundaba. Al salir a la calle Alcalá, riadas de gente invadía todas las
calles y avenidas cada una dirigiéndose
a su propio sector. A medida que nos íbamos acercando al “kilómetro cero”, la alegría y el ambiente
iba in crescendo, los fieles vitoreaban diferentes cánticos como el himno oficial de la visita
papal: “Alzad la mirada”; “Papa León te queremos un montón”; “Danos tu
bendición León, amigo España está contigo”.
El
momento culmen para nosotros llegó cuando el Santo Padre accedió a la
Plaza de Cibeles a través del Paseo del Prado y pudimos todos los que allí
estábamos saludarle a escasos metros y él trasmitirnos su bendición desde el
“papamóvil”, momento de júbilo y alegría para todos aquellos files del sector
“Y6”, como el posterior desarrollo de la celebración Eucarística, que gracias a
las pantallas, a los dispositivos policiales y a los numerosos voluntarios
salió todo a la perfección.
Los seis días que el Papa León XIV ha
permanecido en España ha sido toda una lección catequética e histórica para la
vieja Europa con una veintena de actos en los que ha reunido a más de dos
millones y medio de personas alternando mensajes pastorales con un llamamiento claro
a la clase política para vertebrar espacios de “encuentro”, dar respuestas a
las necesidades de los que más sufren y erradicar las desigualdades, con el fin
de construir la paz y la cohesión social.
Aunque, lo que más me ha sorprendido como
historiador y guadalupense, es el conocimiento que el Santo Padre tiene de los
valores y hechos que forjaron la aculturación y evangelización de España en el
Nuevo Mundo quizás, porque él como otros muchos misioneros se ha calzado “las
sandalias del pescador” y ha podido comprobar in situ la aportación que España ha
dejado a la humanidad.
En primer lugar: la fe, hecha evangelio; el
derecho, poniendo las bases para que todos los hombres seamos iguales ante la
ley; la ciencia, abriendo escuelas de medicina, levantando hospitales y creando
escuelas y universidades; el patrimonio material e inmaterial, como medio de
desarrollo para la sociedad y una lengua común, que nos une como pueblo e
identifica la consanguinidad o vínculo de nuestro propio ADN, de ahí que el Santo Padre exigiera una “renovación
moral” y pidiera dignidad para el
extranjero, buscando siempre la dignidad de la persona humana como fundamento
de la vida social, de la ley y de la política, basándose primero en el derecho
natural y después en el Evangelio, algo que recuerda a las Leyes de Burgos
(1512) y las Leyes Nuevas (1542), instauradas por la Monarquía Hispánica en el
Nuevo Mundo.
Con flores a
María
El mes de mayo para los guadalupenses, es sobre todo por excelencia mes mariano, a pesar de que cada vez haya menos niños que lleven “Flores a María”, por motivo de la despoblación que está viviendo la España rural, lo que no implica que otros colectivos, asociaciones y personas mayores acudían cada tarde a la Basílica para hacer su particular ofrenda floral a nuestra querida Madre de Guadalupe con el fin de que no le falte el perfume y aroma de estas sierras de las Villuercas, lugar escogido por Ella para anunciar al mundo su mensaje profético.

Ofrenda de los Caballeros de Guadalupe.
La propia Iglesia Católica, dedica este mes a
la Bienaventurada Virgen María, Madre de Dios y madre nuestra, con el fin de
que todos los bautizados renueven su
amor a la mujer que Dios eligió desde su eternidad para ser madre de su Hijo,
Jesucristo, el Verbo hecho carne para redención del género humano, por ello la
Iglesia nos propone ofrecerle en este tiempo la oración en familia, el rezo del
Rosario, el Angelus, las ofrendas florales y la meditación de sus dogmas.
Visitar a Nuestra Señora de Guadalupe cada día de mayo es disfrutar de esa sinfonía de colores y perfumes que exhalan su presbiterio: pétalos aterciopelados de los centros de rosas, desprendiendo su propio aroma, que por sí solas trasmiten emociones sin necesidad de palabras; la pureza blanca inmaculada de las azucenas con sus tépalos en forma de trompeta y sus grandes estambres amarillos que inundan todo el espacio; la carnosidad y perfección de las orquídeas, cuyos pétalos simbolizan el amor, la belleza y la elegancia como afecto profundo y duradero; la hermosura de los lirios con su pétalos cónicos, cuyo estambre parece anunciar como si de badajo se tratara la pureza, la esperanza, la renovación y la admiración que María como Madre de Dios siempre proclama desde lo alto de su trono.
La Romería
de la Cruz
La Puebla y Villa viene celebrando desde 1863
su propia fiesta de la Cruz el día 3 de mayo, instituida por el entonces
párroco fray Benito Díaz Calero (1857-1884) y que el consistorio guadalupense
quiso en 1983 elevar la fiesta religiosa al rango de fiesta local, que este año
al caer en domingo no ha tenido dicho reconocimiento.
La Iglesia en este día, reconoce la Invención
de la Cruz atribuida a Santa Elena, madre del emperador Constantino. Su
celebración en Guadalupe es una de las de mayor arraigo por su carácter
cívico-religioso, hondamente manifestada en los corazones de los guadalupenses,
que cada año suben hasta la ermita de Mirabel donde recibe culto un santo
Cristo yacente, al que veneran con gran devoción, tal como recoge la tradición
de sus antiguas leyendas ligadas a la Cruz y a la tierra.
Este año, a pesar de caer en domingo, no
participó mucha gente, tanto en la Eucaristía como en la posterior procesión
hasta la Cruz del Ventisquero, en la que se echaron en falta las voces que cada
año entonan las salmodias de la bendición de los campos: “…Agua serena del
cielo/ llene los campos de dones/ agua de gracia divina/ unja nuestros
corazones/…”. Dicha ausencia se suplió en parte con los sones de la Banda de
Música de Guadalupe, que un año más, su director, Cesáreo Plaza Álvarez con unos
cuantos de músicos puso sus acordes al servicio de la liturgia, que entre
aquellos valles y floresta siempre suena a gloria. Por su parte, también los
jinetes del Santo Cristo de Mirabel y de María Magdalena rindieron fiel
homenaje a sus santos patronos con la entrada triunfal a la explanada de la
granja, al igual que hicieron por la tarde en la plaza de Santa María de
Guadalupe, culminando así un día de romería y gozo.
Según pasa el tiempo se hace cada vez más necesario
reconocer la labor que llevó a cabo don Joaquín Vázquez Alonso, cuando a
finales de los años 90 del pasado siglo, adquirió la Granja de Mirabel, que por
aquellos años estaba completamente en un estado ruinoso. Tras profunda y delicada restauración devolvió al palacio, retiro
de los monjes jerónimos de Guadalupe, su
original esplendor, rescatando incluso del olvido el magnífico retablo mural
dedicado a la vida y tránsito de María Magdalena, uno de los primeros de su
tipo en España que, durante varios
siglos había permanecido oculto bajo varias capas de cal.

María Magdalena y el Santo Cristo de Mirabel. Cruz del Ventisquero.
Después de 30 años de aquella magnífica
actuación sobre el patrimonio histórico-artístico, la granja ha pasado por
varios propietarios. En la actualidad, sería necesario llevar a cabo una nueva
restauración, especialmente en la parte privada del palacio, donde las
humedades ya empiezan a florar sobre las bóvedas de crucería de la galería baja
del claustro interior, si no se quiere que afecte a un monumento histórico, que
tuvo el honor de alojar durante un mes a los Reyes Católicos, después de la
conquista de Granada en 1492, entre otros
muchos hitos guadalupenses.
Geoparque
El Geoparque Villuercas Ibores Jara en su XV
Aniversario celebró la XVII Semana de los Geoparques Europeos 2026, del 22 al
31 de mayo, con una gran diversidad de actividades en colaboración con los 22
pueblos que lo integran, con una única finalidad, la de dar a conocer el
Geoparque, al mismo tiempo que hacer partícipes a las personas que durante esta
semana lo visiten.
Charlas, actividades educativas, paseos
guiados, exposiciones y talleres temáticos fueron algunas de las acciones que
se llevaron a cabo.
El acto inaugural tuvo lugar oficialmente en
Deleitosa con el baile de El Cordón y la intervención del Presidente de la
Diputación de Cáceres y del Geoparque, Miguel Ángel Morales, quien agradeció la
contribución de las personas que viven en dicho territorio por ser ellos los
verdaderos protagonistas reales y los que han sabido mantener este tesoro
natural reconocido por la UNESCO.
Finalizado el acto inaugural las autoridades y participantes pudieron
disfrutar de las icónicas fotografías de Eugene Smith con las que la localidad
de Deleitosa fue presentada al mundo a través del reportaje “Spanish Village”
de 1951.
Guadalupe también acogió en este día, en el
centro de ASDIVI, la actividad “Recreemos la Prehistoria” en la que se han
reproducido las pinturas rupestres en un mural.
En los siguientes días y en otras localidades
del Geoparque se llevaron a cabo otras actividades. En Castañar de Ibor se hizo
un recorrido por los alrededores de la localidad. En Robledollano se programó
la ruta senderista “Cueva Clara y Oscura”. En Cañamero se hizo la ruta “Sendero
Azul y Cueva de la Chiquita”. Carrascalejo celebró su VIII Fiesta Flor de la
Jara y cerró Aldeacentenera con la ruta senderista “Puente de las Aguas.
Corpus
Christi
Esta fiesta medieval fue instituida el 8 de
septiembre de 1264 por el Papa Urbano IV y desde entonces la Iglesia la celebra
con gran solemnidad setenta días después del Domingo de Resurrección. En España
desde 1989 la fiesta del Corpus se celebra, por motivos laborales, al domingo infraoctavo, aunque en algunos
lugares como Granada, Sevilla y Toledo por su arraigo popular se sigue
celebrando el jueves.
Guadalupe, siguiendo las directrices de la
Iglesia, la celebra igualmente con gran
solemnidad litúrgica como ha ocurrido este año el día 7 de junio, donde el
cuerpo y la sangre de Cristo salen a la calle para procesionar bajo palio y
hermoso templete de plata repujada. Inspirado en el templete del claustro
Mudéjar, esta obra fue realizada en 1962, en los talleres sevillanos de Manuel
Villareal, en cuya confección se gastaron 24 kilogramos de plata, bajo encargo
de la Comunidad Franciscana.
Completaba el paso el magnífico ostensorio o custodia de astil con figura humana también de plata
en su color, con detalles dorados, fundida y cincelada por los plateros
salmantinos del siglo XVIII, con marcas de Juan Manuel Sanz de Velasco.

Caballeros con su insignia en la Procesión del Corpus.
Comunidad Franciscana, Comunidad Parroquial, vecinos, Orden
Tercera, Caballeros y Damas de Guadalupe se han encargado de preparar cada una
de las paradas en las que los niños de Primera Comunión ofrendan pétalos de
rosas en cada uno de los altares levantados para exaltar la presencia de Cuerpo
de Cristo, que brilla como verdadero
Sol dentro de su propia custodia para bendecir a cada uno de los fieles, familias y lugares típicos de la Puebla y Villa.
Este año ha tenido el honor de acoger esta
hermosa manifestación de fe el barrio de Abajo y Plaza de Santa María de
Guadalupe bellamente adornado que, contó además con la presencia y animación de
la Banda de Música de Guadalupe.
Barranco
Cisquillo
Dentro de las acciones aprobadas por el
Gobierno de España con motivo de los daños ocasionados por los fenómenos
meteorológicos adversos del pasado invierno, el Ayuntamiento de Guadalupe
recibirá una ayuda de 1.117.359,55 € para la ejecución de las obras de reparación y mejora en el Barranco
del Cisquillo, explanada y aparcamientos de la Acemilería, avenida Eusebio González, según el Real Decreto-ley 5/2026, de 17 de febrero.
Según reconoce el propio Consistorio dicha
actuación permitirá mejorar la seguridad, tanto de personas como viaria, por el
lugar tan importante que ocupa como área de servicio y aparcamientos, además se
podrán restaurar los daños producidos, al mismo tiempo que se reforzará una
infraestructura, como son los aparcamientos de la ronda sur, tan necesarios
para el desarrollo turístico de esta Villa y Puebla.
Guadalupe, de esta forma, queda incluida
dentro de los 156 municipios de
Extremadura que recibirán ayudas por los daños del temporal, según la última
resolución aprobada por la Secretaría de Estado de Política Territorial,
fechada el 20 de marzo de 2026.

