CRÓNICA DE LA PUEBLA




Antonio Ramiro Chico
Crónista Oficial de la Puebla y Villa de Guadalupe


GEOPARQUE VILLUERCAS IBORES JARA
Pasada la floración del brezo y de la jara, del tomillo y del espino, nuestro Geoparque Villuercas Ibores Jara, recupera su verdor más intenso. Encinas, olivos y alcornoques se despojan de la hojarasca invernal y como pétalos bronceados lucen su nuevo manto, de igual forma olmos, castaños y robles despuntan con nuevos brotes cubriendo al completo su enjuto esqueleto, que unidos a los del brezo, madroñas, jaras y retamas muestran la savia nueva, que brota como torrentes de vida en laderas y umbrías, provocando en la pupila un placebo inmenso al contemplar esa paleta primaveral, como nos recordaba Antonio Machado en su viaje por Castilla: Al olmo viejo, hendido por el rayo/ y en su mitad podrido/con las lluvias de abril y el sol de mayo/ algunas hojas nuevas le han salido…/

Guadalupejo

    Parte de este lugar escondido se encuentra en la cuenca sureste de las Villuercas, de cuyo macizo geográfico, nace el río Guadalupe, eje vertebrador de la campiña guadalupense, cuyo topónimo evidencia ese fecundo mestizaje de las culturas islámica y cristiana. Su propia raíz hidronímica evidencia la fertilidad de sus valles y la amenidad de sus riberas, “pues fuera de las frutas varias y altos árboles, que juntando unos con otros las ramas, y dándose abrazos amorosos, parece se combidan con sus frutos, ay algunos tan soberbios y pujantes, que es cosa maravillosa su alteza a la vista, de mucha defensa a los caminantes su sombra…” (Talavera, 1597).

   
RÍO GUADALUPEJO. FOTO: JAIME CEREZO
En 2003 fue declarado por la Agencia del Medio Ambiente Corredor Ecológico y de Biodiversidad y de Interés Comunitario, sin lugar a dudas una de las rutas más atractivas de Guadalupe y de Extremadura, aunque en su tramo alto, su curso está lleno de cadáveres de olmos, álamos y chopos, que el viento, las condiciones climáticas y su propia edad han derribado si piedad, provocando balseras, desvíos del curso e incluso, en algunos casos suponen cierto peligro para los caminantes que tan frecuentemente recorren su ribera. La suelta de las compuertas del la Presa del Mato durante el invierno ha provocado que muchos de estos restos arbóreos se depositen en la pequeña presa de la antigua fábrica de madera de Eusebio González, proyectando una imagen poco natural, que rompe con la belleza de su propio curso.

     Por tanto, pedimos a nuestras autoridades que en la medida que puedan soliciten a la Confederación del Guadiana, a la que pertenece dicha cuenca, lleve a cabo los trabajos oportunos de limpieza y tala, con el fin de que dicho paraje natural recupere su vigor y belleza.

Jornadas de Farmacia

     Durante los días 6 y 7 de abril, Guadalupe acogió las V  Jornadas de la Sociedad de Docentes Universitarios de Historia de la Farmacia de España (SDUHFE), bajo el lema “Guadalupe y las terapias del Nuevo Mundo”, cuyo amplio programa (21 ponencias o comunicaciones) se llevó a cabo en el Centro Cultural y de Congresos de Guadalupe.

     Después de visitar el Real Monasterio, los congresistas asistieron el día 6 a la Apertura de las V Jornadas, que corrió a cargo del Dr. Agustín Muñoz Sanz, profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad de Extremadura y autor de entre otras obras: Los hospitales docentes de Guadalupe. La respuesta hospitalaria a la epidemia de bubas del renacimiento (siglos XV y XVI), 2007, por tanto buen conocedor de las prácticas medicinales y farmacopeas de los Reales Hospitales de Guadalupe.
CONGRESISTAS Y PARTICIPANTES DE LAS V JORNADAS DE FARMACIA

    Con anterioridad, Felipe Sánchez Barba, alcalde de la Puebla y Villa, agradeció a Celilio J. Venegas Fito, presidente de las las V Jornadas SDUHFE, el acierto de elegir Guadalupe por todo lo que ha aportado a esta disciplina del conocimiento y del saber, como bien pusieron de manifiesto dos de sus ponentes: María López González y María del Carmen Francés Causapé, al reflexionar sobre la utilización del agua y las aguas medicinales en la farmacia de Guadalupe.
Concluyeron, estas V Jornadas, el día 7 de abril, con la entrega de la medalla “Cátedra Centenaria de Historia de la Farmacia-Madrid” a doña Guillermina López Andújar, profesora titular de la Universidad de Granada  y Presidenta de la Sociedad Farmacéutica Mediterráneo Latino. (sduhfe.wordpress.com)

Incunables

    El día 20 de abril, a las siete y media de la tarde, en la sala de conferencias del Centro Cultural, se presentó el libro Los Incunables de Guadalupe, el saqueo de un patrimonio, publicado por la Excelentísima Diputación de Cáceres.

ANTONIO RAMIRO, FELIPE SÁNCHEZ Y TERESA GÓMEZ. 
    El acto estuvo presidido por nuestro alcalde, Felipe Sánchez Barba, quien agradeció la aportación cultural de este Cronista que suscribe y la generosidad de compartir dicha  obra con todos los guadalupenses a los que se obsequio con un ejemplar y unos marca páginas conmemorativos de la toma de posesión de Elisa Rovira y Antonio Ramiro como Cronistas de la Puebla y Villa de Guadalupe.

    A continuación, tomó la palabra Teresa Gómez Pérez, técnico de la Biblioteca  Pública  del Estado de Cáceres “A. Rodríguez-Moñino/M.Brey”, responsable en parte de esta obra, ya que hacía varios meses se había puesto en contacto con la Biblioteca del Monasterio para que le facilitáramos cierta bibliografía sobre los “libros de molde”, lo que despertó mi interés por esta documentación bibliográfica. Recientemente, la misma Teresa Gómez, ha descubierto cinco nuevos incunables en la Pública de Cáceres, de los cuales uno de ellos, procede de Guadalupe: Margarita Poetica, de Alberto Eyb, [ca. 1483-84].

   
Las 83 referencias bibliográficas que recoge el libro dan testimonio de la cantidad y calidad que atesoraba el fondo impreso de la Biblioteca Jerónima de Guadalupe, que según el propio Catálogo del siglo XVIII, superaba los 200 incunables, como bien explicó en su intervención el Cronista de la Puebla y Villa de Guadalupe, cuyo fin es recuperar este patrimonio netamente guadalupense, que desapareció con la Exclaustración de 1835. Buena parte de este legado bibliográfico fue a la Biblioteca Púbica de Cáceres. El 17 de diciembre de 1924 La Biblioteca Nacional reclamó a la Provincial de Cáceres los impresos del siglo XV, los llamados incunables, 42 volúmenes, con el simple pretexto de llevar a cabo un “estudio y ediciones críticas de nuestros clásicos”, por cierto no había entre ellos ni uno solo ejemplar de autor español. A estas 83 fichas habría que añadir los 3 incunables que tiene la actual Biblioteca Franciscana de Guadalupe, cuya historia y referencia también recoge el mencionado estudio.

Coral Ágora de Segovia

     El domingo, 22 de abril, la Coral Ágora de Segovia tuvo la enorme gentileza de ofrecer dos actuaciones, al regreso de su actuación en el II Encuentro Coral de Trujillo del día anterior. La primera, participando en la Eucaristía del Peregrino, a las 12 de la mañana en la Basílica. La segunda, ofreciendo un concierto sacro-profano en el Auditorio del Centro Cultural y Congresos de Guadalupe, bajo la sabia batuta de su directora y fundadora, María Luisa Martín Antón, quien en el 2014 recibió la Medalla al Mérito cultural de la ciudad de Segovia.

   
CORAL ÁGORA DE SEGOVIA. AUDITORIO CASA DE CULTURA GUADALUPE
Su amplio bagaje y perfección vocal, pues desde 1980 lleva esta Coral exhibiendo su arte, en concursos, muestras, certámenes y grabaciones, tanto a nivel regional, nacional como internacional (Berna, Roma, Bruselas, París, Londres, Lisboa y Francia), organizando además cada año, cursos de dirección coral y técnica vocal, por lo que su concierto rayó la perfección y resultó una verdadera gozada para los sentidos, escuchar a estas 35 personas, así como a sus tenores y sopranos con algunos solos, que nos deleitaron con la perfección de sus voces y su amplio repertorio musical, desde Palestrina, Guerrero, Michel Danna, Ola Gjeilo, Jame Whitbourn, Ralph Manuel hasta los profanos: Junkal Guerrero, Zentner, Yupanqui, Lawson, Danas/ Sanguinetti, H. Stamponi, Vaclovas Agustinas.
Gracias por vuestra generosidad, que sin lugar a dudas fortalece el vínculo de unión que existe entre Guadalupe y la capital segoviana.

La Cruz: 3 de mayo

     Guadalupe  tiene marcado en su calendario particular, el día 3 de mayo desde 1863, cuando por primera vez se celebró la Romería de la Cruz, aunque la fiesta de la santa Cruz como tal, la Comunidad Jerónima la celebraba en su liturgia particular como una de las de mayor arraigo desde su llegada en 1389.

     Este año, al caer entre semana, la concurrencia ha sido menor. A pesar de ello, los guadalupenses suben hasta la granja Mirabel para celebrar la fiesta de la invención de la Cruz, que desde el siglo VI la Iglesia estableció en el día 3 de mayo, bajo esa imagen del santo Cristo yacente de Mirabel, tan ligado a la Cruz y a la tierra, al que acompaña en su calvario y lecho, María Magdalena.
ROMERÍA DE LA CRUZ. MIRABEL

    Presidió la Eucaristía, fray Manuel Tahoces, párroco de Guadalupe, quien dio gracias a Nuestro Señor por la recuperación de uno de los cofrades que había sufrido un accidente de tráfico, Manuel Rivas. Como es costumbre, terminada la santa Misa, se inició la procesión hasta la Cruz del Ventisquero con las imágenes sagradas y el acompañamiento de la Banda de Música de Guadalupe, donde se bendijeron los campos.

    Posteriormente la música y las viandas dieron buen testimonio de la romería, para concluir por la tarde con la llegada de los jinetes que todavía hacen la romería a lomos de sus caballerizas.

Antonio De Lamo

    El pasado 5 de mayo el Ayuntamiento con su alcalde a la cabeza, Felipe Sánchez, organizó en Auditorio del  Centro Cultural un acto de entrega de honores y distinciones de la Puebla y Villa de Guadalupe, en el que según el Pleno Municipal ordinario de 21 de diciembre de 2017 se distinguió a Antonio De Lamo De Lamo, Hijo Adoptivo de Guadalupe.

    Este manchego, natural de Santa Cruz de Mudela (Ciudad Real) nació en 1944 en el seno de una familia de labradores. Llegó a Guadalupe en 1966 como cocinero del  nuevo Parador “Zurbarán”, donde ha ejercido su profesión durante 37 años, como jefe de cocina desde 1969.
FELIPE SÁNCHEZ ENTREGA EL TÍTULO Y PLACA DE HIJO ADOPTIVO A ANTONIO DE LAMO. 
Foto: TAIGA

    Su carácter abierto, su afán de superación y sus deseos de trasmitir sus valores, personales y culinarios han hecho de su persona un hombre preocupado por los demás, ejerciendo de monitor y formador del arte cibario con varias generaciones, cuyo resultado ha sido trasmitir su amor por la cocina a un buen número de profesionales, hoy algunos de ellos encumbrados en la cima de los fogones nacionales, tal como se puso de manifiesto en la cena homenaje que le hicieron sus compañeros el día 24 de febrero en el Parador “Zurbaran”.

    Su integración como un guadalupense más se ha dejado sentir en el sector turístico de esta Puebla, organizando y presidiendo durante varios años la Asociación de Hoteleros, especialmente en la festividad de su Patrona, Santa Marta, conjuntamente con ese otro gran cocinero guadalupense Fray Juan Luis Barrera González, ambos referente de la alta cocina.

    Su condición laboral le inclinó a tomar parte de la vida política de Guadalupe, llegando a ejercer como vicepresidente o teniente alcalde durante la legislatura de Modesto Rubio Tadeo por parte del PSOE.
Además, Antonio De Lamo ha legado a la cultura guadalupense dos interesantes recetarios de cocina, uno publicado en 2003, Cocina de Aniversarios, con prólogo de Carlos Cordero Barroso y otro en 2011, Cocina nacional y regional de Extremadura, que me cupo el honor de prologar. ¡Enhorabuena! Guadalupe con tu aportación es más universal.

Alcaldes honorarios

    Dentro del acto de entrega de honores y distinciones del día 5 de mayo, el Ayuntamiento también en Pleno de 21 de diciembre de 2017, quiso reconocer la labor llevada a cabo durante estos cuarenta años de democracia, especialmente en las personas de sus alcaldes constitucionales, distinguiéndoles con el título de alcaldes honorarios y aunque algunos desgraciadamente no pudieron estar presente por fallecimiento o por temas laborales, tuvieron la representación de sus familiares o compañeros de partido.

   A todos ellos se les hizo entrega de un diploma y de una placa conmemorativa de tal reconocimiento, siendo el primero en recoger su nombramiento: Federico Gonzalo Cordero (16/04/1979); Antonio Rodríguez Ruiz (23/05/1983), fallecido; Francisco Castillo Reino (30/06/1987); José Vázquez Alonso (15/06/1991); Justo Regadera Poderoso (25/09/1993); Pedro Moreno Tello (03/07/1999), fallecido; Modesto Rubio Tadeo (14/06/2003); Francisco Rodríguez Muñiz (11/06/2011).

   
ALCALDES CONSTITUCIONALES, REPRESENTANTES Y AUTORIDADES. Foto: TAIGA
No faltó el agradecimiento y el recuerdo a sus respectivos equipos de gobierno, las emociones, los perdones, además de algunas propuestas y proyectos de futuro, si bien  la radiografía de estos cuarentas años de democracia se aprecia el cambio cualitativo que ha sufrido nuestra Puebla, en sus servicios, comunicaciones, en su propia red viaria, aunque todavía falten cosas por hacer.

    Presentaron este acto de honores y distinciones, los Cronistas de la Villa y Puebla, Elisa Rovira y Antonio Ramiro que también tuvieron el recuerdo de las distinciones que en este periodo había llevado a cabo el Consistorio: Emmo. Don Marcelo Gonzalez Martin (Hijo Adoptivo), 1982; Comunidad Franciscana (Hijo Adoptivo), 1983; Fray Sebastián García Rodríguez (Hijo Adoptivo), 2002 ; Don Ángel Rubio Castro (Hijo Predilecto), 2014.

Selección Extremeña

    El día 6 de mayo la Selección Extremeña de Futbol Sala Infantil celebró una convivencia en el Pabellón Polideportivo Municipal “Luis Reinoso Paniagua”, con un entrenamiento abierto al público y un partido amistoso con el equipo de cadetes de Guadalupe como preparación antes de partir a tierras catalanas, concretamente a Pulgcerdá y Llivia (Gerona) donde han jugado la fase de grupos del Campeonato de Selecciones Autonómicas Infantil de Futbol Sala, celebrado durante los días 11 al 13 de mayo de 2018.

   
SANTIAGO TORREJÓN Y BORJA PEINADO
Aunque antes todos sus componentes: Ángel Manuel del Campo; Juan Pérez; Victor Antúnez; Victor García; Carlos Ruiz; José Manuel Rodríguez; Maymoune Haida; Iván Arjona; Pablo Rodríguez; Carlos Martín; Santiago Torrejón y Borja Peinado, estos dos últimos naturales de Guadalupe, visitaron acompañados de sus entrenadores el Parador Nacional y  el Monasterio, concluyendo en el Camarín junto a la Patrona de Extremadura a la que se encomendaron.

   A pesar de mostrar su buen hacer, a la Selección Infantil no le acompañó la suerte en el Campeonato de la Cerdaña (Gerona) por lo que no accedió a las semifinales, quedándose la segunda del Grupo A, detrás de Andalucía, en el que además participaron las Islas Baleares, Melilla y Aragón.

   Nuestros pupilos, Santiago Torrejón y Borja Peinado, fueron en parte responsables de este buen éxito, el primero por marcar el gol del empate ante el Melilla y el segundo por evitar lo que hubiera sido el cuarto gol de los melillenses. ¡Enhorabuena! Y desearos una larga carrera deportiva llena de triunfos.

Semana Europea del Geoparque

    El Geoparque Villuercas Ibores Jara celebró su 9ª Semana Europea del 18 al 29 de mayo con numerosos actos, bajo el lema “Descubre la Historia de la Tierra” (www.geoparquevilluercas.es). Para ello, en esta ocasión se ha visitado los centros de interpretación así como los tesoros ocultos en las rocas de Robledollano, se ha explorado la ruta Transapalachiana desde Berzocana a Navezuelas y el Valle del Vieja, igualmente se admiró el Guadarranque desde el puerto de San Vicente, así como las singularidades de la Jara.

    Guadalupe acogió dentro de esta Semana la I Ruta cicloturística “Los Molinos”, avistamientos de pájaros, los remedios de la abuela, taller de Bateo del oro y  el Festival de paisajes, gestos y jardines, que desarrolló en sus plazas públicas: Tres Chorros, Santa María, Corredera y Pasión, con exposición de fotografías, usos de sus fuentes públicas, dinamización de las mismas como espacios públicos desde la accesibilidad, mostró su gastronomía, repostería y licores. Participaron además, José Antonio Jorge, exponiendo la trama urbana del siglo XVI, mientras que Elisa Rovira, Cronista de la Puebla y Villa disertó sobre el patrimonio visual de Guadalupe. Puso fin a este Festival la Banda de Música de Guadalupe que interpretó varias piezas en la Plaza de Santa María como en la de la Pasión.


EL MURAL CERÁMICO DEL VIADUCTO DE GUADALUPE SUFRE EL DESPRENDIMIENTO DE SUS AZULEJOS



Antonio Ramiro Chico,
Cronista Oficial de la Puebla y Villa de Guadalupe


Aunque  parezca mentira, Guadalupe y la comarca Villuercas Ibores Jara, contó a principio del siglo XX con un proyecto ferroviario, cuyo eje central era el Santuario Nacional de Nuestra Señora de Guadalupe y los fosfatos de Logrosán, de ahí el nombre  popular que recibió “fray Fosfato”, amén de una realidad geográfica, que reducía la distancia entre Madrid y Badajoz en 78 kilómetros, con su trazado desde Talavera de la Reina a Villanueva de la Serena de 167 kilómetros[1].


     
Viaducto. Ojos centrales. 1959
Dicho proyecto incluido en el Plan Guadalhorce, publicado en la Gaceta de Madrid, el 6 de marzo de 1926, recibió el impulso del Gobierno de España, presente en la Coronación Canónica de la Virgen de Guadalupe, 12 de octubre de 1928, cuya 3ª sección : Logrosán –Villanueva de la Serena (57 kms.), se inició el 26 de septiembre de 1928[2], con un presupuesto invertido  de 110 millones de pesetas, terminado y listo para funcionar[3]; mientras, que la 2ª sección: Puerto de San Vicente –Guadalupe –Logrosán (51 kms.), se inició el 5 de marzo  de 1930, cuyo primer trozo de 24 kms. : San Vicente  -Guadalupe, con un presupuesto de 350 millones de pesetas, solo se llevó a cabo la explanación del terreno. No ocurrió lo mismo con el segundo trozo: Guadalupe –Logrosán (26 Kms.), que con un presupuesto de 150 millones de pesetas, se ejecutó en  un 84% de la obra, por lo que se invirtió casi la totalidad del presupuesto. Lo mismo ocurrió con la 1ª sección: Calera –Chozas a Puerto de San Vicente (59 kms.), cuyo presupuesto de 120 millones, fue también invertido[4].

     El tramo hasta Guadalupe era quizás el de mayor dificultad por lo accidentado del terreno y las características del mismo, cuyas obras corrieron a cargo de la empresa “Tierras y Hormigones”,  quien levantó el excepcional viaducto sobre el río Guadalupejo, uno de los más grandes entonces de España, de  58 metros de altura y 274 metros de longitud, dedicado a la Virgen de  Guadalupe con una hermosa y grande imagen de la Patrona en el arco central, cuyo presupuesto fue de 22 millones de pesetas[5], aunque según la documentación oficial su coste fue de 13.367.724 pesetas, con una economía en la obra de 1.956.498 pesetas, sobre un presupuesto de 15.324.222 pesetas[6].

    En 1959, el padre Hermenegildo Zamora escribía en la Revista Guadalupe un artículo  bajo el título  El Ferrocarril de  “Guadalupe”, en el que narra las dificultades por las que pasó dicho proyecto (guerra civil, económicas y políticas), que a pesar de reanudarse en 1953, gracias en gran parte a su ministro de Obras Públicas, general Jorge Vigón[7], no sirvió para desarrollar esta comarca de las Villuercas ni el Plan Badajoz, solamente redujo mientras que duró las listas de paro de la época.

MURAL CERÁMICO.

    De esta colosal obra arquitectónica, nos ha quedado en una de sus pilastras, la central, un hermoso mural cerámico vanguardista, que se colocó allí en 1959:

“En una de las pilastras, esbeltas y fornida a la vez, del gran viaducto sobre el rio Guadalupejo la empresa constructora [Tierras y Hormigones], ha colocado un enorme mosaico de azulejos, representando a la Virgen de Guadalupe y a su Monasterio, que si bien no es del agrado del pueblo sencillo por el modernismo de sus figuras, diríamos que es todo un símbolo, cual si la Virgen de Guadalupe, colocada más bien cerca de la base de la colosal pilastra, quisiera como aupar con su presencia los esfuerzos y precaver todo desaliento, ya desde los inicios de la obra”[8].

Mural cerámico de Bienvenida a la Puebla y Villa de Guadalupe, 1959.

Dicho mural cerámico de  4 x 8 metros de alto simboliza  un hito en el camino hacia  Guadalupe, igual que en la Edad Media supusieron los humilladeros para todas aquellas personas que  han pasado delante de él  y han recibido el saludo del “Ave María”, pues aunque había presupuestado otro en la estación de Guadalupe, este no llegó a ponerse[9].

Llama la atención por su tamaño (8 metros de alto), composición y perfección pictórica, que nos recuerda al desarrollo que durante la segunda parte del siglo XX alcanzó la cerámica aplicada a la  arquitectura, como un elemento más de embellecimiento de muros y paredes. Ya no  serán los palacios e iglesias renacentistas y barrocas las que decoren sus estancias, siguiendo la tradición de Niculoso Pisano, sino serán ahora los espacios privados, como los exteriores o vestíbulos de las grandes empresas comerciales o espacios públicos gestionados por distintas instituciones.

Quizás por este motivo el mural de Guadalupe no está firmado, aunque igual que ocurrió en el renacimiento, los alfareros de Talavera de la Reina, se suman también a las nuevas vanguardias, que  inspiraron a Miró y Picasso a través de ese nuevo espíritu contemporáneo, “del Sol” y “de la Luna”, montados en 1956 en la sede parisina de la UNESCO, o el realizado para el aeropuerto de Barcelona, aunque este de Guadalupe tiene la impronta gótica-flamenca que proyecta su propio Santuario y sus obras de arte que contiene (Isembrant o Egas Cueman).

Gracias a su longitud y a su colorido esta obra plana provoca en el espectador una sensación de realidad y movimiento, que nuestro artesano o taller ha sabido plasmar maravillosamente  sobre esos tres planos, donde primeramente representa  con dibujos geométricos la planicie terrenal sobre la que se sustenta el conjunto patrimonial y arquitectónico del Santuario, alterado solamente por el dibujo esquemático de varios árboles y la fuente de la plaza o Pila Bautismal de América.

En segundo plano, el mural nos ofrece una perspectiva lineal del Real Monasterio con su fachada gótico-mudéjar seguido del lado del Poniente con sus torres cuadras y cilíndricas, rosetones, pináculos y almenas, donde el colorido también proyecta esa sensación de profundidad y movimiento.

En un tercer plano, que diríamos celestial, figuran las imágenes de dos ángeles orantes, que nos recuerda a Salvador Dalí, cuando se representa así mismo, en su pintura a la Virgen de Guadalupe.  Corona dicho plano la Patrona de Extremadura y Reina de las Españas, vestida con manto dorado, corona rica y bastón de mando de Alfonso XIII, obsequio que el rey la entregó en su Coronación canónica. Completa  este espacio, las inscripciones del “Ave María” y   el nombre  de “Guadalupe”, en tonalidades de azul y negro. Todo él se desarrolla sobre un fondo de color blanco marfil.

Mural cerámico. Parte superior en la que se aprecia los azulejos desprendidos
Hace unos días,  un vecino de Guadalupe, José Antonio Jorge Cortijo, daba la voz de alarma de que parte del mural se había desprendido del soporte, como se  puede apreciar en la fotografía, aunque solo se han podido rescatar unos cuantos azulejos, cuya medida es de 10 x 10 cms. aproximadamente, lo que si se ha podido apreciar es la numeración correspondiente a cada pieza, pauta primordial para que su colocación fuera la precisa y exacta por parte de los albañiles responsables, siempre bajo la supervisión del maestro azulejero. El propio Felipe II, exigía mediante contrato que Juan Flores, colocara el mismo sus azulejos.

En 2003, fallecía Jacinto Aznar Guimerá, encargado general de la empresa “Tierras y Hormigones”, quien seguramente nos hubiera iluminado sobre la autoría de dicho mural. Su hija Maribel nos ha comentado que su padre se llevó un gran disgusto cuando comprobó que uno de los azulejos que componen el mural, más concretamente en la pierna derecha de uno de los ángeles, le pusieron al revés, alterando la línea del contorno de dicha pierna. Detalle para la historia y que habla del rigor de este  encargado que supo cómo hemos visto economizar y ajustar la obra, lo que quizás posibilitó la fábrica de esta obra que por estar inserta en otra de mayor altura y grandeza ha pasado un poco desapercibida para la historia del arte.

Nuestro alcalde, Felipe Sánchez Barba, consciente  del daño ocasionado, quizás por las filtraciones de agua, nos ha pedido a los cronistas que elaboráramos un estudio, cuya luz es la que hemos expresado, sin tener por el momento, a pesar de la documentación consultada, la autoría de esta obra anónima ni el importe de la misma.

Cierto es, que dicha pieza, merece por su interés histórico-artístico una rápida intervención por las autoridades locales, regionales o nacionales, por ser uno de los ejemplos contemporáneos más destacados de la cerámica aplicada a la arquitectura en Extremadura y que forma parte del patrimonio de Guadalupe[10].



[1] ZAMORA, Hermenegildo, O.F.M., “El Ferrocarril de “Guadalupe”, en Revista Guadalupe, 517-518 (1959) 137-139.
[2] JUÁREZ SÁNCHEZ-RUBIO, Cipriano, “El ferrocarril Talavera de la Reina-Villanueva de la Serena. Un sueño imposible”, en Revista Guadalupe, 827 (2012) 20-29.
[3] PEÑALBA, Fray Genadio de, O.F.M. (Sed. Arturo  Álvarez ), ¿El ferrocarril por Guadalupe o 400 millones tirados al agua?
[4] JUÁREZ SÁNCHEZ-RUBIO, Cipriano, Art. cit, Guadalupe, 827 (2012) pp. 20-29.
[5] [TORREJÓN BALTASAR, O.F.M.], “Noticias de Guadalupe”, en Guadalupe, 505 (1958) p. 137. Zamora dice que el Viaducto mide 75 metros de alto por 300 metros de largo. Aunque según el proyecto custodiado en el Archivo General de la Administración de Alcalá de Henares el Viaducto tiene 57 m. de altura por 230 m. de longitud.
[6] RAMOS VICENTE, Juan J. El ferrocarril de Talavera de la Reina a Villanueva de la Serena (Historia de una Ilusión. Cáceres, 2015, p.43.
[7] ALONSO [ÁLVAREZ], Fray Arturo, O.F.M., “El ferrocarril Madrid-Badajoz-Lisboa, por Guadalupe”, en A.B.C. Madrid, 5 de febrero de 1958.
[8] ZAMORA, H., Art. cit. p. 138.
[9] RAMOS VICENTE, Juan J., El ferrocarril de Talavera de la Reina a Villanueva de la Serena. (Historia de una ilusión). 2011
[10] SÁNCHEZ PACHECO, Trinidad, Cerámica Española. Summa Artis. T. XLII. Madrid, 1997, pp.332-342 y 579-582.

LA PUEBLA DE GUADALUPE



Antonio Ramiro Chico,
Cronista de la Puebla y Villa de Guadalupe


Denominar al municipio de Guadalupe como Puebla de Guadalupe o  Puebla de Santa María de Guadalupe no es ningún error y menos si se sigue la ciencia de Herotodo, más que el capricho de fray Gerundio de Campazas o del Marqués del Aire, porque Agamenón  o su porquero difícilmente hubieran podido escribir de materia tan ilustrada.
Qué mayor timbre necesita una aldea[1] que nació bajo la protección de la Madre de Dios para hacer de ella un pueblo asaz grande[2]. Ese es el mayor título que una población y pobladores pueden tener y que ha convertido a Guadalupe, puebla y villa en el nombre más universal que tiene la Virgen María.


Y digo aldea[3], ya que Guadalupe desde finales del siglo XIII, según estiman la mayoría de historiadores, hasta el 3 de diciembre de 1337[4], era población dependiente de Talavera. No era tierra despoblada ni montes bravos, según se colige de los topónimos del Acta de limitación[5], pues debió de existir un concejo u órgano administrativo que gestionara la vida pública de dicha aldea, que estaba dentro del curato de Alía.

De ahí que cuando don Pedro Gómez Barroso se hace cargo de la rectoría de la iglesia[6], solicita al Rey Alfonso XI, señale términos a la ermita y suelo para los pobladores, aunque posteriormente se comprobará que los gestores del Santuario reciben el término para administrarlo en su totalidad, lo que generó graves conflictos entre la Puebla y el Santuario[7].

Dicha orden fue ejecutada el 11 de mayo de 1338, según el Acta de limitación de términos, segregando por tanto parte de los territorios de Talavera y Trujillo, para dejar exenta la nueva Puebla de Santa María de Guadalupe e independizar así el nuevo Santuario declarado como tal en 1340.

Dicho “status” se aprecia en el documento de 1339, de Yagüe Gil e María García, su mujer, vecinos de esta Puebla, cuando vendieron a la Iglesia de Guadalupe un “ferido de molino”, que ellos tenían en término de esta Puebla, en el río de Guadalupe[8].

Aunque la Puebla de Guadalupe, no alcanzó su plenitud jurídica hasta el 15 de abril de 1347[9], cuando el Rey Alfonso XI, confirmó en Illescas de nuevo la concesión de términos. Por este motivo, destacados historiadores y juristas afirman que estas dos provisiones de Alfonso XI: Fijación de términos de 1337 y la confirmación de los mismos de 1347, son tenidas como Carta-Puebla de Guadalupe.

¿Qué era la Carta-Puebla en la Edad Media con la que se reconocía a un lugar o a una población? Era un documento especial otorgado por una autoridad (real o eclesiástica) a los pobladores de un territorio, en la que se incluían una serie de privilegios, con el único fin de obtener la repoblación de ciertas zonas de interés económico o estratégico durante la reconquista.

Este fue también el caso de Guadalupe, situado entre las dehesas de Guadalupe y del Puerto de Ivan Román, línea divisoria entre las tierras de Talavera y de Trujillo, lugar estratégico de paso y por tanto espacio dominado por los golfines[10], que perturbaban con frecuencia a sus pobladores( pastores, colmeneros y leñadores).

La aparición de la Virgen de Guadalupe al vaquero junto al río Guadalupe, de donde toma su nombre, provocó una importante afluencia de peregrinos, cuyo aluvión de personas, llevó a la Corona de Castilla a regular dicho espacio con una serie de privilegio como los que contenían la Carta-Puebla, desde la señalización de términos: “suelo para que hiziesse cassas para los clérigos, que sirven la dicha iglesia e diemos suelo en que possieran vinnas e labrança de pan para mantenimiento de los clérigos de dicha iglesia e de los pobres del hospital”, de la misma forma atendió también a sus pobladores: “Otrossi diemos suelos a pobladores que son moradores , cerca de dicha ermita en que ffeziesen casas. Otrossi en que possiesen vinnas e labranças de pan”[11].

Además de estos beneficios de Alfonso XI a la Iglesia y a la Puebla vendrían todavía bastantes más, reconocidos también por sus sucesores como la libertad de los ganados para andar por todo el reino y en particular la autorización para que un número de cabezas determinado pueda pastar en los términos de Trujillo y de Talavera; el permiso para poder comprar y sacar pan, vino y otros alimentos de cualquier parte del reino y sobre todo de los lugares vecinos; la feria franca, así como  la libranza de que sus habitantes pagaran pechos a la corona ni a su señor el prior, entre otros más[12].

Estos privilegios se vieron incrementados el 25 de diciembre de 1340 cuando la Real provisión de Alfonso XI concede el Patronato Real al Santuario, a la Puebla y la institución del Priorato secular, convirtiéndose así en población independiente de realengo, a pesar de ello durante este periodo (1340-1389) el pueblo siguió contando con su propio Concejo, más privado que oficial, por lo que seguirá guardando sus usos y costumbres[13].

 Años después, mediante el privilegio de 28 de agosto de 1348, el rey  fundador[14] cede a la Iglesia de Guadalupe el señorío de la Puebla, con todos sus pechos y derechos, el yantar y jurisdicción que él tenía[15].

El mismo Rey, Alfonso XI, en carta dada el 23 de noviembre de 1347, en la Puebla de Santa María de Guadalupe, autoriza a la Iglesia de Guadalupe a que pueda labrar en el término de Alía, con más de cuatro yuntas de bueyes[16].

El título de Puebla, al igual que el de Real o Villa, Guadalupe no tuvo necesidad de comprarlos, los recibió implícitamente por ciertos reconocimientos o privilegios como hemos visto anteriormente.
Cédula Notarial de nombramiento de Mayordomo don Benigno Collado. 1848
Archivo Municipal de Guadalupe

La Villa de la Puebla de Guadalupe o la Villa de Guadalupe, como aparece en multitud de de documentos históricos y jurídicos[17] alcanzó dicho “status” cuando el 27 de junio de 1368, Enrique II concede a la Iglesia de Guadalupe la creación de una feria anual y de un mercado semanal[18]. Este mismo año, el 5 de noviembre de 1368, el rey dona a la Iglesia de Guadalupe e prior de la Puebla la jurisdicción civil y criminal de la Puebla de Guadalupe y su término[19], dotándola del cuerpo de regidores y justicias.  Otro rasgo que distingue a las villas medievales, son sus castillos o fortalezas, así como las murallas que la cercan, todo ello inherente a esta Villa de Guadalupe.

Todos estos títulos: Puebla, Real y Villa concedidos en la Edad Media, han perdurado en la Edad Moderna y Contemporánea, a sabiendas que desde 1811  las Cortes liberales de Cádiz derogaron los señoríos jurisdiccionales, desapareciendo así la división entre señorío y realengo, y posteriormente, la división provincial llevada a cabo por Javier de Burgos en 1833 rompió la unidad geográfico-histórica del Alfoz de Talavera[20], por tanto dichos títulos hoy en día no tienen un valor administrativo, aunque  si conservan  un importante  carácter religioso y simbólico, y algunos lugares siguen manteniendo esa marca o urdimbre que denotan su rica y extensa historia. Unos permanecen en membretes, otros en hermosos carteles y algunos cincelados en dura piedra.
Diccionario Geográfico de Correos, de Andrés González Ponce, 1855
Describe Guadalupe como Villa y Puebla, con 3.375 habitantes.
Documento cedido por la Familia Esteban Rodríguez.

En cuanto a las mayúsculas o minúscula,  sólo podemos decir que Puebla de Guadalupe, es nombre propio formado a partir del topónimo Guadalupe, tal como lo reconoce el Diccionario Geográfico de Pascual Madoz[21] por lo que dejamos a criterio de la Real Academia de la Lengua dicho asunto, que  es la que fija  y da lustre  a las letras.



[1] LINEHAN, Peter, “Los inicios de Santa María de Guadalupe y el gobierno de Castilla” [traducción : José Tello Sánchez], en Guadalupe, 754 (1998), pp.4-17. Hace referencia al primer documento de indulgencia a favor de la Iglesia de Guadalupe, de 1326. Año en que Pedro Gómez Barroso se  hace cargo de la sede episcopal de Cartagena y hombre de confianza de Alfonso XI, al que una vez que Pero García, tenedor de esta iglesia, muere fuera de la Curia Romana,  el rey le nombrará rector de la Iglesia de Guadalupe.
[2] A.H.N. C-555 (antiguo 48 B)
[3] LLOPIS, Enrique, Guadalupe 1752. Según las Respuestas Generales del Catastro de Ensenada. Introducción. Madrid, 1991. Dice que en relación a la aldea, el documento más antiguo hallado en el Archivo del Monasterio de Guadalupe es el Testamento de Sancho Sánchez de 1327, hijo de Martín Sánchez, casado con Juana, quien deja varias mandas a los más importantes santuarios de la época,  y entre ellas 10 mrs. a Santa María de Guadalupe.
[4] CERRO HERRANZ, María F. Documentación del Monasterio de Guadalupe siglo XIV. Cáceres, 1987, p.1
[5] DOMÍNGUEZ DE LA CONCHA, Alfonso, “Apropiaciones de comunales en la Puebla de Guadalupe durante la Baja Edad Media (I)”, en Guadalupe, 854, pp.17-21. Riguroso estudio de Investigación, extracto de su Tesis Doctoral.
[6] GARCÍA, Sebastián OFM., “El fenómeno guadalupense como expresión de religiosidad popular”, en Guadalupe, 748 (1997) 2-21. En este trabajo se contienen la bula Dum ad personam, de Benedicto XII, de 2 de junio de 1335, nombrando rector del Santuario a Don Pedro Gómez Barroso, siendo el primer documento pontifico a favor de Guadalupe.
[7] GARCÍA, S., “La Puebla de Santa María de Guadalupe”, en Guadalupe, 699 (1989), pp.107-123
[8] A.M.G. C-126, fol. 137 r.
[9] A.H.N. Clero, carpeta 391/nº 19.
[10] DOMÍNGUEZ, M. art. cit. p.18.
[11] A.H.N. Clero. Lejago 1422/1 y 2.
[12] AGÚNDEZ FERNÁNDEZ, Antonio, “Guadalupe en el Año 1791”, en Guadalupe, 474 (1955), pp.273-275
[13] GARCÍA, S. Art. cit. p. 110.
A.H.N. Clero, carpeta 398/nº 4.: Juan I ordena al concejo de la Puebla de Guadalupe acatar las disposiciones del obispo de Segovia relativas a la conversión de la Iglesia en Monasterio.
[14] ARÉVALO SÁNCHEZ, Antonio OFM.,Nuestro Señor Alfonso XI (I)”, en Guadalupe, 747 (1997) 36-44; (II) 751-752 (1998) 9-21.
[15] A.H.N. Clero Perg. 392/3 y 7.
[16] A.M.G. Legajo 1/nº 9.
[17] VIZUETE MENDOZA, J. Carlos. La formación de un gran dominio en la Tierra de Talavera: Santa María de Guadalupe (Estudio y Regesta 1340-1389). Talavera de la Reina, 1993.
LLOPIS, E. Obr.cit. Bando y Auto, pp.65-68.
AGÚNDEZ, A., Art. cit.
[18] A.H.N. Clero, carpeta 395/nº 12
[19] RUBIO, Germán OFM., “Organización civil de Guadalupe”, en El Monasterio de Guadalupe, 124 (1922), pp.112-113.
[20] Eclesiásticamente Javier de Burgos no pudo romper esa unidad con Guadalupe. Del Alfoz de Talavera y su antigua tierra que se extendía desde las faldas del sistema Central, al norte, hasta las riberas del Guadiana, en el Sur, permanecen en la diócesis de Toledo dos arciprestazgos en Extremadura: Guadalupe y Herrera del Duque.
[21] MADOZ, Pascual. Diccionario Geográfico-Estadistico-Histórico de España y sus posesiones de ultramar. T. IX. Voz: Guadalupe. Madrid, 1847.